La ciudad de Ponce exhibirá desde el 1 de junio una estatua dedicada a Héctor Lavoe en el complejo recreativo La Guancha. El homenaje busca saldar una deuda simbólica con su figura. La pieza, realizada por el escultor Severo Romero, reproduce al cantante con micrófono en mano. Mide dos metros, pesa una tonelada y costó sesenta mil dólares.
La inauguración coincidirá con el “Lavoe Salsa Fest”, que reunirá a varias orquestas y voces históricas de la isla. El evento pretende convertir el espacio en punto de encuentro cultural. Las autoridades municipales destacaron el valor del legado del artista y su vínculo con la ciudad. Ponce reivindica así a uno de sus creadores más universales.
Héctor Juan Pérez Martínez nació en el barrio Machuelo Abajo, con amplia historia musical y cuna de grandes artistas puertorriqueños. Mostró pronto inclinación por la música y decidió muy joven emigrar a Nueva York en busca de oportunidades. En esa ciudad se integró al circuito salsero y encontró su voz definitiva junto a grandes orquestas. Su timbre nasal y su fraseo lo volvieron inconfundible.
Grabó canciones que se convirtieron en himnos del género y en retratos de la vida cotidiana del Caribe urbano. Temas como “El Cantante” consolidaron su mito. La fama convivió con una vida marcada por pérdidas personales y problemas de salud. Aun así, su carisma escénico nunca dejó de convocar multitudes.
Lavoe falleció en 1993, a los 47 años, pero su obra sigue circulando entre generaciones. La estatua busca fijar en Ponce una memoria que permanece viva.

