El artista Bad Bunny conquistó Tokio en su primer concierto en Asia, con un espectáculo íntimo que combinó reggaetón y ritmos latinos. Durante hora y media, cientos de asistentes, entre japoneses y latinoamericanos, corearon sus grandes éxitos en un ambiente de celebración musical poco habitual en la capital nipona.
El evento formó parte de la serie Spotify Billions Club Live, dedicada a artistas con múltiples canciones que superan los mil millones de reproducciones. El puertorriqueño suma más de veinte. El inicio del concierto estuvo marcado por temas como “EoO” y “Me Porto Bonito”, que encendieron al público desde los primeros minutos con saltos y cánticos colectivos.
La intensidad continuó con una cadena de éxitos que consolidaron el carácter festivo de la noche, con el reggaetón como eje principal de la actuación. Sin embargo, el momento más llamativo llegó cuando el artista introdujo una versión con tintes salseros, invitando a los asistentes a cambiar el ritmo. La respuesta fue inmediata.
Los japoneses, inicialmente más contenidos, se soltaron con la salsa, mostrando mayor entusiasmo en los bailes frente a los temas de reggaetón, según se percibió en el recinto. Uno de los puntos más emotivos fue la interpretación de “Yonaguni”, canción que incluye versos en japonés y que el público cantó con precisión, generando una conexión especial.
El cierre llegó con “Debí Tirar Más Fotos”, en una despedida marcada por el agradecimiento del artista y un mensaje centrado en disfrutar el momento sin distracciones. La velada dejó una impresión clara: en Tokio, la salsa logró encender aún más al público que el propio reggaetón, en una noche inolvidable.

