La cantante gaditana Niña Pastori presentó su proyecto Color Fania, una propuesta que acerca su voz flamenca al repertorio de la música latina. El proyecto toma como referencia el legado de Fania Records, sello fundamental en la expansión internacional de la salsa durante las décadas de 1970 y 1980.
El repertorio incluye clásicos asociados a figuras como Celia Cruz, Willie Colón, Héctor Lavoe y Rubén Blades, dos nombres esenciales en la historia de la música caribeña. Pastori aborda estas canciones desde su personalidad interpretativa, sin renunciar a las raíces flamencas que han definido su trayectoria.
La combinación de ambos universos musicales constituye el principal desafío artístico de una propuesta que conecta tradiciones populares diferentes. La cantante ha explicado que encuentra puntos comunes entre la salsa y el flamenco, especialmente en la emoción, el ritmo y la comunicación con el público.
Esa afinidad permite abordar las canciones desde una perspectiva propia, sin convertir el homenaje en una simple reproducción de versiones conocidas. Color Fania representa también una apuesta por renovar el repertorio y explorar nuevas posibilidades expresivas después de años de carrera.
El proyecto recupera canciones vinculadas a una época decisiva para la internacionalización de la salsa. La selección musical permite acercar ese legado a oyentes familiarizados con el flamenco y a seguidores de la música latina.
El directo adquiere especial importancia en una propuesta donde la interpretación y la improvisación pueden modificar cada actuación. La gira ha tenido que convivir con circunstancias personales que afectaron a su calendario, según explicó la artista en la entrevista publicada.
Pese a las dificultades, Pastori mantiene su interés por asumir retos creativos y evitar que su trayectoria quede limitada a una sola fórmula musical. La actuación anunciada en Alicante ofrecía una nueva oportunidad para comprobar cómo dialogan el flamenco y la salsa en un mismo escenario.

