La música latina vuelve a vestirse de negro tras la muerte del cantante puertorriqueño Rafael de Jesús. El intérprete falleció en Florida a los 75 años, dejando una profunda huella en la salsa clásica. La noticia se conoció pocas horas después del fallecimiento de Sammy Marrero, otro referente histórico del género. La coincidencia de ambas pérdidas ha golpeado con fuerza al ambiente salsero en América Latina y el Caribe.
Rafael de Jesús atravesaba problemas de salud relacionados con una insuficiencia cardiopulmonar. Su situación se había agravado durante los últimos meses, según trascendió desde su entorno cercano. El anuncio fue compartido por el historiador musical Richie Viera, quien destacó la importancia artística del cantante dentro de la música tropical. Diversos músicos y coleccionistas reaccionaron con mensajes de despedida y reconocimiento.
El vocalista inició su carrera en agrupaciones locales de Puerto Rico antes de integrarse a proyectos de mayor alcance internacional. Su talento lo llevó a colaborar con figuras fundamentales de la salsa. A lo largo de su trayectoria formó parte de la Orquesta Dee Jay y la agrupación Cimarrón. Más adelante trabajó junto al pianista Eddie Palmieri y al trompetista Luis “Perico” Ortiz.
Con la orquesta de Perico Ortiz alcanzó algunos de sus mayores éxitos discográficos. Temas como “Julián del Valle”, “De Patitas” y “Alabao” permanecen entre los favoritos del público salsero. Su estilo vocal destacó por la potencia interpretativa y la capacidad para transmitir emoción en cada presentación. Su voz logró consolidarse dentro de la llamada época dorada de la salsa.
La muerte de Rafael de Jesús se suma a otras pérdidas recientes dentro del género. En los últimos meses también fallecieron importantes exponentes vinculados a la historia musical caribeña. Seguidores y artistas coinciden en que su legado continuará presente en las pistas de baile, emisoras y colecciones de vinilos. La salsa pierde otra voz emblemática de su historia contemporánea.

