La cantante japonesa Nora Suzuki, voz de la Orquesta de la Luz, regresa al panorama internacional para participar en el concierto “A-Succar” el nueve de mayo en Lima, Perú. El evento reunirá a Tony y Mimy Succar junto a la artista nipona en una celebración musical de alcance internacional.
La intérprete, reconocida como una de las voces más representativas de la salsa en Japón, ha destacado el vínculo especial con el público peruano. Afirma que cada visita a Perú le deja la sensación de una acogida especialmente cercana y emotiva.
Suzuki recuerda que su conexión con la familia Succar nació a partir de un contacto directo de Tony. La propuesta incluía interpretar una canción representativa de Japón junto a Mimy, lo que aceptó con entusiasmo.
La artista también participó en el álbum “Alma, Corazón y Salsa”, ganador de un Latin Grammy en 2025. Considera este reconocimiento un hito en su trayectoria y un hecho poco habitual para una intérprete japonesa en ese ámbito.
Su historia con la salsa se remonta a la Orquesta de la Luz, agrupación pionera que debutó en los años noventa. Con ella logró presentarse en más de veinte países y acercar el género latino al público japonés, bajo el sello RMM.
La cantante explica que uno de los mayores retos fue adaptar el idioma japonés al ritmo salsero. También señala que debió trabajar la expresión corporal y emocional, poco habitual en la cultura japonesa tradicional.
Con el paso del tiempo, Suzuki asegura haber encontrado una forma auténtica de transmitir la pasión de la salsa. Esa evolución artística le ha permitido colaborar con músicos de América Latina y Japón en distintos proyectos.
Sobre su participación en Lima, anticipa un repertorio con temas conocidos y posibles nuevas colaboraciones en vivo. El espectáculo busca consolidar una propuesta festiva entre artistas peruanos y la reconocida voz japonesa.
Suzuki subraya que la música sigue siendo un puente entre culturas y un lenguaje sin fronteras. Además, invita a vivir con intensidad y recuerda su mensaje de que siempre es buen momento para seguir soñando.

